ó Ya me puse intenso:

La manera en que vemos el mundo está cambiando a causa de la ciencia y la tecnología. Varios artistas principalmente contemporáneos han intentado recopilar las expresiones en las que ellos mismos han intentado llevar al límite los dispositivos físicos (naturales y artificiales) en los que basamos nuestra percepción del mundo y de nosotros mismos.

En los últimos años el arte y algunas otras disciplinas teóricas (la filosofía, el psicoanálisis, la sociología), han revaluado el lugar decisivo que el cuerpo posee en la narrativa que generamos tanto individual como colectivamente.

Como parte de esta tendencia, por ejemplo, se presentó recientemente en Londres una exposición que llevan por nombre See Yourself Sensing: Redefining Human Perception [“Obsérvate sintiendo: redefiniendo la percepción humana”]. Se trata de una recapitulación exhaustiva de medio siglo de relaciones entre el diseño, el cuerpo, la ciencia y los sentidos.

Como una reminiscencia de la famosa frase de Berkeley: esse est percipi, “ser es ser percibido”. Sin embargo, esta época de invenciones tecnológicas y descubrimientos científicos, de dispositivos que nos permiten estar en un lugar donde no estamos, ser donde somos percibidos sin que nuestra presencia real acompañe esa percepción o sin que esa misma presencia sea enteramente la nuestra propia, añade así nuevo capítulo en la discordia ancestral que, en Occidente, han mantenido casi desde el inicio el cuerpo y el espíritu.

«Las nuevas tecnologías y los avances en biociencia, la nanotecnología y la genética están desestabilizando las distinciones entre mente y cuerpo, borrando las fronteras entre lo orgánico y lo artificial, lo interno y lo externo, lo público y lo privado», dice la presentación de la exposición.

Algunos ejemplos de este”movimiento”:


Krzysztof Wodiczko, Dis-Armor, 1999-2000

Krzysztof Wodiczko ideó esta armadura como una prótesis que permitiera entender las necesidades de comunicación entre los «alienados, traumatizados y silenciados residentes de las urbes contemporáneas». Con este dispositivo el citadino promedio puede hablar indirectamente con alguien cercano a través de un altavoz situado en su espalda.

Haus-Rucker-Co, Have a “psy-year”, 1968

Haus-Rucker-Co intentó redefinir con sus “máquinas” la fusión o la separación entre el cuerpo y el espacio.

Catherine Sylvain, Petites détresses humaines et autres maux, 2004

“Pequeñas angustias humanas y otros males” tuvo como intención confrontar al espectador con «personajes que son víctimas de su vida cotidiana.

Haus-Rucker-Co, Mind Expander, 1967
Sputniko (Hiromi Ozaki) La Maquina de Menstruar (2010)La tecnología pone la menstruación al alcance de todos. Esta máquina dispone de un mecanismo dispensador de sangre y de una serie de electrodos que simulan los fuertes dolores
menstruales.
Hyungkoo Lee, Creeper
Esta “máquina móvil” diseñada por Hyungkoo Lee permite al usuario entablar una relación más cercana con los insectos, modificando la postura usualmente adoptada.
©Enrique Marín