El artista austriaco Manfred Grübl realiza su performance”Personal installation” dentro de la inaguración de la exposicion de Wilhel Sasnal en la galeria Kurimanzutto:

El pasado sábado 21 de mayo en medio de las promesas gringas del fin del mundo, el artista austriaco Manfred Grúbl realizo su ya probado performance “Personal Intallation dentro de la inauguración de la exposición de otro artista plástico sin previo conocimiento del mismo. Como una especie de re-performing se apodero de las cámaras creando una especie de obra de personas vivas en inmovilidad en medio de la (debo decirlo) simplista obra plástica del artista Wilhem Sasnal. Tal vez vandalismo, tal vez solo arte muy conceptual, el caso es que la exposición fue invadida por algo más interesante que la obra plástica. Entre los ejecutantes me encontraba yo, como fiel y discreto guardián del espacio, donde no me pude dar cuenta exactamente de qué era lo que pasaba pues me encontraba sumido en la inmovilidad.Como si fuera un re-twitt, el re-performing.














Durante la inauguración de una exposición se hacen presentes ocho personas vestidas uniformemente en una posición específica en un sistema octagonal cerrado quienes permanecen de pie en esta posición hasta el final del evento. Su posición se va relevando conforme los visitantes se mueven. Al principio aparecen en una única “irritante” posición. Cuanto más pasa el tiempo y se vacía el espacio, es más visible la estructura de la instalación y se convierte más personal, siguiendo el principio de inversión correspondientes a la inauguración de la exposición (mientras más visitantes halla en la exposición, es menos la capacidad de percibir el sistema en si, Asimismo, a menor cantidad de personas en el espacio, es más evidente el sistema), finalmente la disolución con el último de los visitantes. Podría ser una y la misma persona que aparece ocho veces en el espacio, una forma de replicación de los juguetes con sus sistemas locales y sociales.

During the course of an exhibition opening eight uniformly dressed people position themselves in a closed orthogonal system and remain standing in this position until the end of the event. Their respective orientation is passed on to the neighbouring person. Initially they appear as a single irritating manifestation. The more the space empties over time, the more visible the structure of the personal installation becomes, following the principle of corresponding reversal to the exhibition opening (the more exhibition visitors are in the space, the less able one is to perceive the personal system, likewise the fewer the people in the space, the more apparent the system is), finally dissolving with the last of the visitors. It could be one and the same person appearing eight times in the space, a form of replication which toys with its local and social systems.

PERSONAL INSTALLATION
MANFRED GRÜBL
Con Juan Manuel Torreblanca, Enrique Marín, Eric Miranda, David Leonecolin entre otros.
Producción de Aki Itami