Dándole un pequeño giro al blog crearé este formato de entradas hablando de alguna representación artística que haya encontrado en otras latitudes, por el momento no hay muchas, y no será una entrada recurrente, pero espero con el tiempo irla ampliando.

El Atleta Gigante de Osaka:

Dōtonbori es una gran avenida que atraviesa la ciudad de Osaka y uno de sus símbolos más característicos es el cartel de la famosa marca de sticks Pocky (esas fálicas galletas tan populares entre los nipones) Glico ubicado a las orillas del río. Fue ideado a mediados del siglo XX por el artista Kinoshita Shin-Ichi, representa un atleta con los brazos en señal triunfal y con una camiseta en la que se lee el nombre de la marca Glico en katakana y a su fondo se pueden ver los cuatro edificios más emblemáticos de la ciudad: El castillo de Osaka, el Acuario, el Osaka Dome y el Tsūtenkaku. El ideograma fue creado para promocionar unos caramelos que tan solo tenían 15 Kcal, justo lo que consume un ser humano si corre 300 metros. Por aquellos años la apuesta era por la renovación del Arte japonés a través de nuevas formas de expresión, sirviéndose, en este caso de la publicidad, promoviendo intercambios con el japonés promedio. Aspiraban a la universalidad, aunque tapizada por su propia identidad cultural consumista, embelleciendo y fijando bases para la creación contemporánea japonesa. Por las noches se convierte en un impresionante espectáculo de luces de neón y en el punto de encuentro de cientos de personas. Al final les dejo una foto mía posando frente al gigante, por aquellas lejanas épocas de la post- adolescencia.

©Enrique Marín

[Fotos 1 y 2 las arrojo Google, 4 y 5 ©Enrique Marín]